Al amparo de una copa de vino existo, implícito en la mentira de esta vida tan ocre, que  ofrecida como miel, llena de farsa el depósito vacío de la esperanza. Camino libremente hacia la nada, y especialmente me afecta, pues comprendo el engaño y lo acepto sin oponer resistencia. Me conformo con ser uno mas de los perdidos en el desierto de las ilusiones.