En los confines de nuestra galaxia, a muchos años luz de distancia, existe un planeta aún no descubierto al que llamaremos Rhón. Los rhónianos, seres de parecida especie, aunque lo toman solo (sin Coca-Cola), fueron creados un millón de años antes que nosotros, los terrícolas. A diferencia nuestra, hace mucho tiempo que dejaron de evolucionar.
Lograron dar con el gen de la corrupción, la mentira, la envidia, la avaricia, etc., y así uno tras otro, los fueron modificando todos hasta crear la civilización perfecta: sin dolor, sin pena, sin sufrimiento, pero también sin alegría, sin fe, sin esperanza. ¿Cómo ser feliz sin haber conocido el sufrimiento? ¿Cómo valorar la verdad si no se ha conocido la mentira? ¿Qué motivo tendría reír de nada? Por no hablar de la fe y la esperanza. ¿Qué sentido tendría que dentro de cinco mil años estuviésemos cerca de la perfección? Quizás deberíamos enviar una sonda ya, sin perdida de tiempo, para encontrar a los rhonianos y contaminarles de nuevo.
Los rhónianos
21 sábado Mar 2015
Posted in Microrrelatos