No pretendo asumir lo que no entiendo aunque si me creo con el derecho de especular con ello, ahí radica mi libertad. Resulta pues que interpreto los sueños como una señal, una advertencia, presagio de oscuros augurios que están por venir, más cercanos que lejanos, y este podría ser uno de ellos:
Estaba una familia, numerosa en miembros, con un amplio abanicos de amigos íntimos y algún que otro conocido no identificado, celebrando alegremente en torno a una gran mesa repleta de dulces y licores, en la gélida noche del 24 de diciembre. El amplio salón estaba saturado de adornos navideños, los cristales de las ventanas recogían todo el vaho de los asistentes y se mostraban empañadas; contrastaba el frio de la calle con el calor que las estufas de butano proveían al interior. Ni un atisbo de tristeza entre los asistentes, solo alegría y buen humor: música de zambomba y pandereta, canto de villancicos tradicionales al belén. Luces rojas y amarillas parpadeaban en sana competencia iluminado figuras, montañas y rio. Ya estaba el niño sobre el pesebre, era una noche de paz. Y de paz hablaban todos, con bonitas palabras y choque de cristales al brindar: mantecados, polvorones, cordiales y cava catalán. Solo palabras de paz. Nada hacía presagiar lo que pronto iba a suceder: una extraña sensación de amargura se apoderó del momento provocando un repentino silencio. Todos se miraban sin decir nada, intentando descubrir en el otro el sufrimiento del mismo malestar. Una corriente de aire se paseó por la estancia e impuesto por una fuerza superior en sus cerebros sonaron como martillazos las palabras de la guerra: frente, trinchera, explosiones, sonidos de ambulancia, rezos, gritos de dolor, y el silbido de las balas que fallan para no condenarse. Una espesa bruma los atrapó en medio del caos. El humo de la pólvora quemada se mezcló con sangre y tierra mojada. El horror se manifestó en su máxima expresión, y, el miedo a partes iguales. La guerra que había comenzado les dividió en dos bandos enfrentándoles. Sin remisión tenían que matarse, y despertaron.
Sueño fatuo
06 domingo Dic 2015
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