Cinco mesas, cuatro personas desperdigadas. Sembrada esta la duda que alimenta el misterio que acontece a continuación: una plaza de Ayuntamiento cualquiera asiste como testigo mudo por su imposibilidad de emitir una respuesta, a ver a un mendigo desprenderse de los cartones que le protejen del frio. Los gorriones revolotean sobre las mesas recogiendo migajas de pan, restos de desayuno. Sube la temperatura hasta los 35º, la primavera ha terminado. Alguien observa aburrido desde su puesto pendiente de las conversaciones de las mesas vecinas, son conversaciones telefonicas a traves del movil. Impera el silenció y grita el conversador para que le oigan al otro lado del celular. A golpe de campana suenan las horas en el reloj de la iglesia. El mendigo, bien vestido y aseado se acerca a las mesas solicitando una limosna, no engaña a nadie, quiere comprarse un carton de vino. Cinco mesas, cuatro personas desperdigadas y un peculiar mendigo.
Cinco mesas
14 lunes Ago 2017
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