
Tan vieja como el alma perdida, la soledad es mi fiel compañera. Sin soledad seria un ser muerto, un ser apaciguado por cualquier pastor de los que buyen predicando el evangelio de lo politicamente correcto. Conmigo no pueden, no les creo y, ademas, les aborrezco; ellos ni siquiera lo perciben. No pertenezo a esta sociedad podrida, soy de otro mundo. Un mundo dentro de mi mundo, donde solo yo quepo. Me basta con creerlo para sentirlo. Estoy solo, tal como yo quiero.
No entiendo esta alienación que barre la tierra, este sinsentido atribulado que mece la cuna del conformismo terminal. Nos hemos dejado domeñar indignamente, vivimos presos de nuestro propio miedo, hemos perdido la libertad. Somos seres sin rostro vagando en medio de la tristeza de un mundo apocalíptico…, sin solución. ¿Que nos está pasando? ¿Porque una nueva realidad? ¿Porque súper héroes de carne y hueso? Dejadme seguir soñando, solo pido eso, y, que mi libertad sea yo quien la administre. Falsos profetas cargados de inverecundia intentan guiarnos hacia el precipicio, está escrito. ¿A quién creer si todos mienten? Prefiero adorar la luna llena en la soledad de un desierto esperando la llegada de Superman para recuperar mi rostro. Me fio de mis sueños, y sé que al despertar todo habrá acabado.