Cabeza contra cabeza

Cabeza contra cabezaEn el lindero, junto al mojón de piedra manchado, como por un ciquitraque de pólvora enrojecida, yacían con el cráneo abierto en canal dos víctimas de un ajuste eviterno. Aquel cipote, ara donde jamás se sacrificó un borro, estaba en seria disputa: a un lado el honor, al otro la justicia y, en medio, la piedra filosofal. Se batieron los zangones sin lenidad, al estilo cabrío, cabeza contra cabeza. Y aquel absurdo código de limpieza, aseguro a la piedra mil años mas de existencia.

Nunca es tarde

Plena de sentimientos ocultos, cerró los ojos, mientras aquella melodía se colaba ondulante y suave como el susurro de una nube de algodón, penetrando hasta la trastienda de su roída autoestima. Sin explicación aparente se dejó llevar por aquel mensaje de amor y levitó hasta sentir que cada vez estaba más fuerte. —¿Estoy encontrando el camino? — se dijo. Y dejó una puerta abierta al espacio universal. La sensación de haber conectado con una fuerza superior le trajo la paz y pudo cortar el cordón de aquella dependencia. La liberación le hizo sentirse parte de una unidad más grande, y sus atribulaciones larvadas, perecieron al compás de la música de Roberto Carlos.

Muñeco de vudú

Súper Graciano, podría ser ese hombre perdulario, poco agraciado, de aspecto raído y zancarrón, cargado de defectos, cuyo enfermizo ego disimularía confuso bajo el peso de su inmensa fortuna personal. Salido de una clase sin media, monopolizaría la patente de un inquietante muñeco de vudú —con Wi-Fi, y  Bluetooth incorporados—, top de ventas entre los frikis, y, una legión de insensatos, desocupados, sucumbirían a la adicción hasta el extremo de agrupados en gremio, crear una  liga de competición mundial, solamente para adorar a Súper Graciano, el contrahecho, el vacuo… el muñeco de vudú.

El viejo pino

SONY DSC¡Cuánto tiempo! Aguantando el peso de la historia sobre ese cuerpo majestuoso; ciento y un pico largo de años te contemplan, y aún te elevas con la grandeza propia de los elegidos. ¡Cuánto tiempo! Escuchando silencioso: penas, llantos, y mucho más algarabías y gozos, de cuantos se cobijaron bajo tu manto. ¡Cuánto Tiempo!  Soportando el peso de una fama bien ganada, que no robaste a nadie. Una fama que te hemos dado todos cuantos te queremos. Una fama que heredas de generación en generación… Si pudieses hablar, cuanto tendrías que contar de aquellos que nos precedieron y te disfrutaron. Ganada fama entre aquellos jóvenes de la tercera edad que cada dos por tres te la organizaban… ¿No sé por qué sientes debilidad por los calderos? Quizás sea porque a tu sombra el verano se convierte en primavera, y las digestiones son más llevaderas… Gigantón, pronto volverás a sentirte joven una vez más, y, a pesar de tus innumerables heridas; a pesar de tu cansancio, mostraras tu mejor cara y nos sentiremos dichosos, orgullosos de tenerte. Y sentiremos la cercanía de los que ya nos están porque estas impregnado de ellos… tu magia volverá a mostrarse una vez más; representas el espíritu de la familia.

Ojo por ojo

PUESTA DE SOL 010-1Le golpeó con toda el alma; voló por los aires, y zas… patada en todo el ojo: sangraza viva, humor acuoso, perforación de córnea, destrucción del cristalino, invasión de las cámaras ocultas… ojo reventado; acababa de descarrilar el tren de la adrenalina. Agresor y víctima se conocían desde pequeños, pero sus vidas habían discurrido por caminos desencontrados. Treinta años después el destino jugo sus cartas y el coeficiente intelectual también: un gran trozo de carne con ojos, repolludo extremo convertido en paciente, y, un chuletón gafado con más pinta de señorito que de dentista metido a saltarín, pugnando por la misma hembra desde la escuela; aquella, cuya nolición por ambos era tan grande que sufría de cefaleas dadivosas. El ciego de dolor, como rinoceronte en celo cargo sobre el dentista torero que estuvo ágil para esquivarle y poner pies en polvorosa. ¡Terrícolas insensatos! ¿Os la teníais jurada? Pues la venganza en frio, si puede ser acompañada de una buena mariscada y que pague el mas cabrón.

Los rhónianos

En los confines de nuestra galaxia, a muchos años luz de distancia, existe un planeta aún no descubierto al que llamaremos Rhón. Los rhónianos, seres de parecida especie, aunque lo toman solo  (sin Coca-Cola), fueron creados un millón de años antes que nosotros, los terrícolas. A diferencia nuestra, hace mucho tiempo que dejaron de evolucionar.Viaje rhóniano Lograron dar con el gen de la corrupción,  la mentira, la envidia, la avaricia, etc., y así uno tras otro, los fueron  modificando todos  hasta crear la civilización perfecta: sin dolor, sin pena, sin sufrimiento, pero  también sin alegría, sin fe, sin  esperanza. ¿Cómo ser feliz sin haber conocido el sufrimiento? ¿Cómo valorar la verdad si no se ha conocido la mentira? ¿Qué motivo tendría reír de nada?  Por no hablar de la fe y la esperanza. ¿Qué sentido tendría que dentro de cinco mil años estuviésemos cerca de la perfección? Quizás deberíamos enviar una sonda ya, sin perdida de tiempo, para encontrar a los rhonianos y contaminarles de nuevo.

Rancio caminante

Rancio caminante, que deambulas como un solitario sobre el magma caótico de la existencia, busca el oráculo que aún no te has ganado para dejar de ser un peripatético fracasado de ancha espalda que todo  lo carga; un tabernario de vino barato y razón baja. ¡Despierta de tu docto sueño! Que la utopía no es dogma… Haz que tu hartazgo, varado a la sombra de la vaguedad, estalle en mil somatizaciones  que desemponzoñen esa materia viciada y disfruta de la vida, entendiendo, que no es posible separar lo divino de lo humano.

El responsable

Desde mi holgadero, en soledad recuerdo cuando no siendo aún un detective afamado, tuve la desgracia de tropezar con aquel hombre que sufría de medrosía. Cartero de profesión, me engañó justificando no haber entregado un paquete porque el destinatario no tenia buzón, y había un perro peligroso. Me cabree demasiado, aflorando mi ira, y, estimulándose en exceso las glándulas sebáceas de mi piel, le agarre por la pechera zarandeándole como si fuera un pelele. Tras ver su penosa reacción le solté, fallándole las piernas y casi cae al suelo. Tembloroso me pidió mil disculpas -:el paquete llevaba el nombre equivocado -me dijo-. ¿Entonces como supiste que era para mi? -le pregunte. -Yo lo intuí -me contesto. -¿Te pagan por intuir? -le pregunte. Y el nombre no pudo contestar… cayó fulminado por un infarto. ¡Lastima! Le pudo la responsabilidad. Caso cerrado.

A la deriva

IMG_1146Siento el alma vacía, a pesar de que en ella, en vano intenta la esperanza ocupar un hueco que amortigüe el sonido ronco de una pena mal criada. Que estupidez la mía, pensar que no estoy hecho de razón, que mi lógica es… tan solo una ilusión. No encuentro la señal que ciegue mi mente demasiado conjurada en mi contra, mas no me rindo. Suplicar no quiero, y el cielo esta tan lejos, que la voz se pierde entre las nubes. Tirare de la cadena que me lastra y me alzare erguido catalejo en mano a la incierta espera de mi resurrección.

El viejo árbol

Aquel árbol que antes debió ser talado, habló a la muchedumbre congregada en torno a su carcomido tronco. Especulaban si o no, esto o lo otro, aunque nadie sabía nada de nada. Como siempre, de protestas airadas se abusaba del desconocimiento. Entonces, se expresó cruelmente aquel cuerpo de ramas desgajado y raíces agusanadas en su podredumbre, bajo el cual yacía aplastado otro cuerpo; otra especie conocida: mendigo sin identidad, despojo de la sociedad y azote de las conciencias. Y se produjo el milagro; pronto se olvidó la muerte del talado, y sobrevino el llanto loado por el recién hallado. ¡Vil hipocresía!